domingo, 27 de abril de 2014

El fútbol es así

‘El fútbol es así’ es una frase recurrente a la que se echa mano cuando un partido ha acabado de manera poco ventajosa para tu equipo o cuando una ocasión clarísima de gol fue frenada por un palo que, aun inerte, todos sabemos que se mueve.

Esta mañana he tenido el gusto de asistir como espectadora a mi primer partido de fútbol… dejadme que lo llame, dentro de mi ignorancia, de tipo regional. Además del F.C. Barcelona, mi equipo a partir de ahora será la Unió Atlética d’Horta, me gustaría que fuesen mejores, pero es el equipo de mi barrio y con él me quedo muy feliz. Esta temporada están en Primera Catalana, grupo 2, esto es una liguilla que hay por las cataluñas, que está lo suficientemente arriba como para que si ascienden, lo hagan al Grupo 1 y si ascienden, a Tercera nacional. Lo que he visto esta mañana me ha gustado poco, y los comentarios que oía de los entendidos que había sentados cerca de mí, lo corroboraban, lo cual significa que tan ignorante no soy ;-) así que mucho me temo que mi nuevo equipo no subirá al grupo 1 esta temporada, van los quintos en la tabla, pero algo me da en la nariz que este año no.

El fútbol es así, pero así, a veces es duro.

También esta semana ha muerto el ex entrenador del Barcelona, Tito Vilanova, cuán grande debía de ser su persona que sin ser mediático, su muerte ha tenido una reacción enorme, tanto que ni muchos de los grandes del fútbol. Le habrá gustado ver cuánto le quería la gente, desde allí donde esté.


Y con este regustillo triste/alegre me voy este fin de semana, lo bien que me lo he pasado en el campo, pese al juego regular, y lo mucho que la gente quería a Tito, pese a su marcha…

sábado, 12 de abril de 2014

Don't fool me

Como todo el mundo, hay actitudes humanas que llevo mejor y otras que llevo peor, y una de las que peor llevo es la mentira. No me gusta que me mientan o me engañen, que no es lo mismo, pero sí de la familia… os cuento el caso.

Hace unos días recibí una newsletter de una pizzería, Superpizza, en la que se informaba de una oferta buenísima, una pizza a muy buen precio. Así que como casi nunca deja de apetecerme pizza, llamé al teléfono. Tardaron bastante tiempo en atenderme y cuando lo hicieron, resulta que la oferta ya no era tal, para envíos a domicilio había que superar un importa un poco mayor, pensé que aun así merecía la pena y accedí, pero como la pizza seguía costando lo mismo que ponía en la newletter, tenía que pedir más artículos, unas bebidas, un postre, otra pizza, en fin, que con lo mínimo que pedí me fui casi al doble del precio inicial y, ahí reaccioné rápido, me supo tan mal que me estuviesen ‘engañando’ que les dije que no quería nada y colgué.

Lo que hice a continuación fue llamar a mi pizzería habitual y pedir una pizza que sin duda es algo más cara que la anterior, pero no me hace sentir engañada.

En resumen, acabé pagando más dinero a la pizzería de siempre mucho más a gusto que hubiese pagado un precio menor en la anterior (después de las artimañas). Pese a su eficaz reclamo, no supieron aprovecharlo para mejorar el negocio. Hoy estaría hablando de ellos en positivo y no en negativo.

Así pues, que me mientan lo llevo mal, y si lo hacen, como rencorosa no soy, al cabo del tiempo se me olvida por qué, pero mientras lo recuerde… no cuentes conmigo. Sinceridad por encima de todo.

Os dejo hoy con unos de los grandes, Queen. Nada que añadir J


domingo, 6 de abril de 2014

Se acabó

Lo primero que debo hacer es pedir disculpas. El considerable retraso en mi actualización de post en el blog no tiene perdón, ni lo pido, pero sí pido disculpas porque nunca quise dejaros en espera.

En este tiempo me he cambiado el móvil, he conocido al hijo de una buena amiga y he trabajado mucho, muchísimo, sin descanso.

Por motivos que intentaré no explicar aquí ha llegado el fin de mi estrés (obviamente no provocado ni por mi nuevo móvil… aunque la primera semana fue dificililla… ni por el niño precioso de mi amiga), se acabó.

He tenido un fin de semana bonito, en el que he recuperado mi sueño, el paladar y mi vida, aunque también hay muchas personas y cosas que nunca se marcharon de mi lado. Y lo primero que he echado de menos al recuperarme ha sido mi blog. Qué ganas de reencontrarme de nuevo con vosotros.

Traigo montones de historias que contar y mucha energía para no abandonaros más.

Os dejo por poco tiempo con una música que me llena de energía de la buena.


domingo, 9 de febrero de 2014

Philip Seymour Hoffman

El pasado domingo nos sorprendía la noticia de la muerte del actor Philip Seymour Hoffman, por sobredosis de heroína. Lo hizo de la manera más barriobajera, con la jeringuilla aún colgando del brazo. Me espeluzna solo imaginarlo, así que no quiero pensar en la persona que le encontró.


Ya hace años que sabemos que las drogas no son buenas, que enganchan, crean una enorme dependencia y en menor o mayor grado, acaban, primero con tu persona y después con tu vida.

No conozco a nadie que haya comenzado a probar las drogas, se haya hecho consumidor habitual, y haya sido capaz de dejarlas, a nadie. 

Y eso que no estoy en el ambiente de famoseo, de la droga fácil de disimular. Porque no es difícil encontrar drogas en tu vida cotidiana, pero si te enganchas, imagino que es más fácil de ‘disimular’ si tu poder adquisitivo no es el de una persona normal.


Me da mucha pena el caso, porque Seymour Hoffam era el tipo de actor que uno necesita en las películas, que uno echa de menos si ve cierto número de películas y no le encuentra. Un actor de los buenos, de los que querrías que siguiera la estela de Clint Eastwood, que además de deleitarnos con sus enormes películas, ha sido capaz de salvar la vida de un hombre hace apenas unos días, aplicando a sus 83 años, la maniobra de Heimlich a un compañero de mesa que se estaba ahogando durante la cena.

Ahora que aún no hemos caído, di, quién prefieres ser, Clint Eastwood o Philip Seymour Hoffam. Sin duda, tengo claro que yo quiero ser yo, pero si me preguntas al respecto, tengo muy clara la respuesta.

Os dejo con un vídeo deprimente en el que Hoffman hablaba sin reparos de cómo comenzó a tomar drogas… así lo esté viendo desde el cielo, como su última película.


sábado, 1 de febrero de 2014

Michael Bublé

No sé lo que les pasa a los chicos, pero a las chicas, cuando tenemos 15, 16 o nunca se sabe cuándo, deseamos con todas nuestras fuerzas que el chico que nos gusta nos ‘haga caso’, se fije en nosotras, y eso raras veces ocurre a esa edad (¿a alguna? sí, a alguna sí). Pero lo que ocurre con más frecuencia es que escuchas una canción, ves una película y quieres que el protagonista se dirija a ti, eres tú la mujer de todas las canciones, la pareja de todas las películas y ya puede ser el bolero más pasteloso, el Dirty Dancing más obvio, que ahí estamos nosotras para ser las protagonistas.
Pero como os decía, eso rara vez ocurre en la vida real. Ni que te hagan caso, los chicos a esa edad no dan para más.
Pero más adelante sí, tanto hombres como mujeres mejoramos el concepto de romanticismo con la edad y llega el momento en el que nada puede ser mejor que como es.
Algo así me pasó el jueves pasado. Fui al concierto de Michael Bublé, no le había visto nunca en concierto y no me decepcionó, tiene una voz espectacular y aunque confirmo que el Palau Sant Jordi no es el local de Barcelona con mejor acústica, allí es donde tocaba, y allí fui.
Para quien no le conozca le diré que es un cantante canadiense de treinta y tantos, estilo crooner, melódico, tipo Frank Sinatra. Casado con una argentina, sabe un poquito de español y consiguió que su simpatía se multiplicara en el concierto de Barcelona. Cantó varios de sus grandes éxitos, algunos temas de su último disco y alguna de las canciones más románticas del universo. En el fragor del concierto me di cuenta de que todos los tiempos se habían reunido ahí esa noche. Las canciones más románticas, la noche, y el hombre de mi vida sentado a mi lado, la perfección existe.
Las entradas del concierto fueron carísimas, pero valió la pena. Prometo no salir a cenar en 3 meses para compensarlas J pero vivir el momento que viví el jueves, como diría el anuncio, no tiene precio. Así que acabo el post de hoy, sencillamente, porque lo voy a saborear.
Disfrutad de la vida, que es breve…



Y disculpad que el video sea de París, no he encontrado ninguno de esta canción de Barcelona, pero doy fe de que era igual.

domingo, 19 de enero de 2014

Transporte de lujo

Se han pasado. ¿Por qué han subido tanto el transporte público en Barcelona este año? Hicieron un sketch hace poco en el programa Polonia (minuto 12:20) en el que a modo de sátira comparaban un viaje en metro con una cena en un lujoso restaurante… el marido había ahorrado para que fuese al menos su mujer, no se podía permitir un viaje para los dos.

Argumentos a favor y en contra los hay a decenas, yo misma tengo varios en ambos sentidos, pero lo que no tengo es el bolsillo a reventar de billetes, con lo que fácilmente me quedo con mi argumento: el transporte público no va a ser rentable nunca, porque para que lo fuese deberían cobrarse los billetes a precios similares a los del avión. El metro es un bien social, un medio de transporte que nos beneficia a todos. Los que lo usamos lo hacemos a veces para ir al cine, para quedar con nuestros amigos o para ir a cenar a algún restaurante que está lejos de nuestra casa, pero esas mismas personas utilizamos el transporte para ir a trabajar cada día, y para volver. Es decir, que yo sin metro no voy a llegar a mi trabajo, por lo que muchos jefes no tendrán empleados a los que emplear, porque imaginaos que todos fuésemos en coche al trabajo… no habría carreteras/calles/autovías posibles para absorbernos a todos en determinadas zonas. Es mucho mejor apretujarnos cual sardinas porque en el lugar de 10 coches pueden viajar, de pie, al menos 100 personas, por ello, es imprescindible que exista un transporte público.

Y además es que el de Barcelona funciona relativamente bien... Los trenes se retrasan solo un poco J y el metro solo se estropea si llueve mucho o si se suicida alguien (algo que ocurre cada vez menos porque, es fácil de entender, que tirarse al metro les sale muy caro). En fin, que tiene muy poco sentido que suban tanto el precio del billete, pero como a ilógicos nadie gana a nuestros políticos, bienvenido sea, al menos es coherente. Y si la gente se cuela (yo no, por quién me has tomado) habrá que mirar con mucho cuidado quién lo está haciendo mal. 

Venga, os dejo con una canción también de lujo, que me apetecía escuchar hoy, la descubrí hace tiempo en una clase de inglés y me pareció la mejor clase del mundo J

lunes, 6 de enero de 2014

2014

Hola a todos, feliz año nuevo, 2014, ole oleeeeee. Se me antoja un año bonito. Quienes me conocéis sabéis que el 4 es uno de mis números preferidos, por no decir el favorito, así que si este año acaba en 4, ya tiene mucho ganado antes de empezar.

Mañana vuelvo al trabajo después de unas largas vacaciones (largas para ser las de Navidad, cortas para ser vacaciones) y como buena persona normal que intento ser, me apetece bien poco volver al trabajo, lo bien que se está de vacaciones…

Ep, no me malinterpretéis, me gusta mucho mi trabajo, Coordinadora editorial o gestora de proyectos editoriales, como os guste más, disfruto con él y me siento bastante realizada, pese a todo… pero lo a gusto que estoy cuando no suena mi despertador a las 6:30 de la mañana, solo lo sé yo. Y lo a gusto que estoy cuando mi teléfono no suena cada 10 minutos o la palabra urgente no es la que más oigo durante el día, solo lo sé yo J

Vuelvo encantada para reencontrarme con los compañeros, ilusionada por superarme en mis esfuerzos diarios una vez más, decidida a continuar hacia delante. En todo.

Feliz año nuevo, de verdad, para todos y cada uno de vosotros. Exprimidlo al máximo que en apenas unos días… se nos acaba J

Ah, y como preveo un difícil periodo posvocacional, os dejo con una cancioncilla de esas de levantarse ahora mismo a saltar y dejar caer a vuestro alrededor todo lastre que nos os permita avanzar…


El vídeo es algo desastroso, pero la canción no me deja parar...


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