lunes, 28 de marzo de 2016

¿El tiempo vuela?

El otro día me comentaba una compañera de trabajo que su hija de 13 años le había dicho que el tiempo pasa muy deprisa. Claro, con 13 años esa frase tiene un matiz muy diferente a si la dices con 63. Pero la niña tiene razón y su frase nos hizo reflexionar sobre qué es lo que provoca que la niña diga lo mismo que alguien mucho más mayor. Mi explicación puede sonar muy simple, pero es la única que se me ocurre como la principal diferencia entre esos 13 años y los que tuve yo: las nuevas tecnologías.

¿Cómo no va a pasar rápido nuestro tiempo si yo te envío un mensaje de whatsap y tú lo ves antes de que me dé tiempo a guardar mi teléfono en el bolso? Nos estamos acostumbrando a tanta inmediatez en todos nuestros ámbitos que me temo nos hemos vuelto incapaces de pensar que el tiempo pasa despacio. Porque todo es ya.

He pasado esta Semana Santa en un diminuto y maravilloso pueblo del interior de España, Mundobriga en la antigüedad, allí apenas hay buena cobertura de telefonía móvil, por lo que muy rara vez puede haber eso a lo que los ciudadanos de hoy en día nos estamos acostumbrando: la velocidad.
                                                                                      
Una vez de regreso a la urbe, me planteo que por supuesto en nuestra mano está subirnos al tren de una velocidad o de la otra, porque una cosa está clara: nadie sabe cuándo va a llegar a su destino, así que mejor que la vida no nos pase sin darnos cuenta... ¿no os parece?


Y hoy me apetece dejaros con una canción que tiene más de 40 años y sigue sonando genial, my cherie amour, de Stevie Wonder, en esta ocasión, en la versión de una de mis cantantes preferidas, Annie Lennox, en un homenaje que le dedicaron al cantante en 2015.

Muy feliz semana para todos.


lunes, 21 de marzo de 2016

He's a maniac

Sabéis de sobra que a mí me gustan mucho los anuncios, en especial los buenos anuncios, he hablado de muchos otras veces. Pues hoy os quiero hablar de uno que ha aparecido en televisión recientemente, el de Cillit Bang, vi la versión reducida en la televisión pero he ido rápidamente a internet a buscar la extendida. 

Se ve a un bailarín en la ardua tarea de limpiar todo un taller mecánico en una noche. La canción que acompaña al bailarín y la gracia que se da para limpiarlo todo son espectaculares. Más allá de la novedad de ver un anuncio de productos de limpieza promocionados por hombres, me atrae la idea de que algo está cambiando. Me gusta pensar que un 'Cillit Bang' no es que pueda, es que también debe estar en manos de un hombre.

Os dejo, por supuesto, con el anuncio, y con la idea de que aprovechéis estos días para reflexionar, os deseo que paséis una muy feliz Semana Santa.

 

viernes, 18 de marzo de 2016

Refugiados


Me indigna lo que está ocurriendo con los refugiados de Siria. Me consterna lo que está sucediendo con las personas que se amontonan en circunstancias deleznables en las fronteras de países europeos, buscando algo de paz.

Cada día miles de supermercados de toda Europa tiran comida a punto de caducar a la basura, por no hablar de la que tiramos a la basura, esta vez sí caducada, las personas en sus casa.

Con esa comida nadie en esas circunstancias pasaría hambre. Pero además, en todas las grandes ciudades europeas hay espacios vacíos, casas vacías en las que bien se podrían acomodar familias enteras. Afortunadamente en Europa no estamos en guerra, pero ¿de verdad no se puede hacer nada a nivel de ciudades (ya no de países) para ayudar a estas personas? ¿Somos inhumanos?

A ver...

domingo, 13 de marzo de 2016

[...] o Foolish love

Puntos suspensivos entre corchetes o paréntesis es lo que se escribe cuando se omite una palabra o fragmento del original. Pues así he querido comenzar este post, y es que cuatro meses es mucho tiempo para omitir un fragmento. Que el tempus fugit ya lo sabemos todos, pero esa sentencia no nos debería condicionar para lo que queremos hacer en un futuro, sino para lo que ya estamos o no haciendo. Ese es mi caso.
Ha llegado la hora de replantearme mi blog. Llevo casi siete años con él, años en los que han ocurrido muchas cosas que vosotros habéis compartido conmigo. Pues así voy a seguir, ya que así me lo habéis pedido. ¡Gracias!
Y para celebrar nuestro reencuentro, os dejo con una canción que aunque apareció hace unos años, yo la acabo de felizmente descubrir.
 

domingo, 18 de octubre de 2015

Buena gente

Aún nos podemos fiar del ser humano. Hoy empiezo con rotundidad. A veces cuesta creerlo, especialmente cuando vemos la televisión, pero sí, aún no hemos perdido la esperanza en el ser humano.
Os cuento esto porque hace unos días me sorprendí gratamente. Os cuento por qué. Fue el viernes pasado. Iba yo de paseo por el barrio cuando pasé por delante de una panadería que me gusta mucho, porque parece increíble, pero tiene buen pan y a la vez se puede decir que lo vende a relativo bien precio (es muy difícil encontrar las dos cosas juntas en Barcelona).
Uno de los panes que hacen en esa panadería me encanta. Es un pan enorme, con forma de trenza, la corteza es dura y la miga, densa y blandita a la vez, muy rico. Y lo venden por un euro con cincuenta céntimos, 1'50€. Es bastante buen precio si tenemos en cuenta que el pan es grande, da para dos personas, dos días.
Pero como no es la panadería más cercana a mi casa, normalmente no voy ex profeso.
Y el viernes pasado por la tarde, pasé por delante y entré a preguntar si tenían, y sí, tenían pan de trenza. Pero cuando fui a pagar me di cuenta de que había gastado todas las monedas por la mañana y no llevaba nada más, ningún billete, ni grande ni pequeño, y pagar con tarjeta para un importe de un euro y cincuenta céntimos me parecía inadecuado.
Cuando le dije a la dependienta que no tenía suficiente dinero, me dijo con la mayor de las calmas que ya se lo pagaría. Y yo 'que no, que no, que lo dejo, voy a casa a por dinero y ya volveré' y ella insistiendo en que no, que me lo llevara y ya se lo pagaría otro día... ¡otro día! Si tengo que esperar otro día para pagar a la señora el pan, ya sé yo que esa noche no duermo.
Y sí, me lo llevé, me lo llevé, pero con una sonrisa en mi cara, por la alegría que me había producido el comprobar que aún hay gente buena por ahí, que esa señora me fió sin conocerme de nada.
Obviamente, volví esa misma tarde y le pagué el pan (no sin antes llevarme una media bronca de la señora quien vio con muy malos ojos que yo hubiera vuelto a salir de casa solo para pagarle... solo... qué maja, viva la gente buena :-)
Hoy os dejo con esta canción, que da buen rollito, y os la dejo en la versión de la personalísima voz de Rod Stewart... feliz semana para todos.

viernes, 2 de octubre de 2015

Comic Strip

Me molesta sobremanera cuando se acude a la guerra de lenguas para defender posturas políticas. Estos días atrás estuvimos inmersos en una divertida y absurdísima campaña electoral por la presidencia de la Generalitat de Catalunya, eso a priori, porque las elecciones tenían un trasfondo muy diferente al que podría parecer.

Pero en esa campaña electoral, sea porque había temas más necesarios para debatir, sea porque ya se ha superado, no se ha hablado de la batalla castellano o catalán.

A mí me parece que la batalla en la que deberíamos estar todos inmersos es si aprendemos más o más lenguas, inglés, francés, alemán, saber dos o tres lenguas no hace sino enriquecer.

Y yo sé muy poco francés, pero me encantaría aprender más para entender al primer escuchazo (¿eso existe?) la canción del anuncio de 'ha llegado el otoño' de El Corte Inglés. Un descubrimiento para mí, porque mi ignorancia consiguió que no hubiera conocido hasta ahora a Serge Gainsbourg, el cantante francés que interpreta la canción banda sonora del anuncio, Comic Strip.

El anuncio no está mal, pero no os lo pongo porque solo destaco los que me llaman de verdad, pero la canción sí, primero porque me gusta, me parece divertida y tiene un no sé qué tan francés... y en segundo lugar porque Brigitte Bardot está espectacular.

A disfrutar, familia, feliz fin de semana o feliz día si no me leéis hoy ;-)
 


jueves, 17 de septiembre de 2015

Vitalísima

Hoy me apetece escribiros sobre el paso del tiempo en el cuerpo. Que pase es imprescindible para seguir ahí, pero si nos cuidamos un poquito, pasa mejor.
Todo viene del anuncio de Nescafé Vitalissimo, del que en televisión solo he visto la versión masculina, pero la femenina también está muy acertada. Parece que a los 40 nos empieza a dar la neura del volvernos jóvenes, pero no es exactamente así. Es que por estadística, es el punto más o menos medio de la vida de una persona.
Yo estoy cerca y encantadísima de estarlo, felicísima es poco.
Pero es cierto que a la fuerza a esa edad ya has perdido gran parte de la juventud del cuerpo, cuando te dolían las piernas 'de crecer', cuando no existía una arruga en tu cara o cuando estabas hasta las 6 de la mañana moviendo el esqueleto y al día siguiente te podías levantar a tomar la cervecita del aperitivo con los colegas. Ahora es prácticamente imposible.
Tengo amigos que le han dado fuerte al deporte y se nota, están estupendos, pero no tienen 25 ni los volverán a tener. ¿Y qué, me pregunto yo? A mí me importa un bledo no tener 25, soy muchísimo más feliz ahora y si me hubieran dicho entonces que ahora estaría como estoy, no me lo hubiera creído.
La belleza no está en lo físico, que también, está mucho más allá, está en los instantes, está en las sensaciones, eso es sentirse bien. Se puede ser joven y estar hecho un trapo.
Que pase el tiempo y todos lo veamos, mientras haya risas y una mirada limpia, contad conmigo.
Os dejo con una canción de Lana del Rey, banda sonora de una película que no he visto, que habla de si me vas a seguir queriendo cuando ya no sea joven y guapa... I know you will... ;-)


Archivo del blog

Datos personales